jueves, 17 de octubre de 2013

No formaras parte

En la expresión de Natalia había ocurrido un cambio desde el mismo momento en que regresé y le comenté de mi viaje. Al entregarle la pequeña caja  y que abrió luego de recoger su cabello, se quedo observando detenidamente y como quizás elaborando una queja, típica y propia de ella. Se quedo quieta, cerro los ojos como si reprimiera sus palabras, respiro hondo y volvió a abrirlos para mirarme. En ese momento la tensión que se hacia notar su rostro desapareció. Ya no había enojo ni nerviosismo en su rostro. Note que no la había estado pasando bien estas ultimas semanas, incluso antes de irme.


- Algo ha pasado estas semanas, lo he notado pero espere a pasará. Veo que no.
- ¿Te ha parecido?
- Sí. Se te notaba en la cara.
- He pensado sobre el rumbo que están tomando las cosas por si solas. Intento considerarlo todo con una mirada ecuánime. Creo que si lo hago, sabré que debo hacer: esperar a que todo caiga por su propio peso.

Desde hace mucho podía notar su rostro extenuado, había perdido vitalidad en sus ojos, su mirada era vidriosa. Hay cosas que no ha dicho y que no me atrevo a escarbar con cuchara pero ya me estaba confirmando que las cosas no andaban bien.

- Si hay algo que quieras compartir solo dímelo, te escuchare.
- Este sábado me reuniré con unas amigas.
- Me parece bien. Con el tema de las clases no has hablado con ellas desde hace mucho.
- Si, quiero verlas.
- Espero que eso te anime.
- No estoy enferma, solo algo preocupada. Estas exagerando.
Se hizo un breve silencio. Parecía haberse suspendido en el aire.
No tenia ni la mas mínima idea de lo que estaba pensando pero sabia que es lo que terminaría ocurriendo, también me quede meditabundo.


Luego charlamos de las cosas nuevas del internet durante una hora y cuando se me despejo la pesadez, volví a casa.

sábado, 13 de julio de 2013

Odio

Algunas veces llegue a pasar un día sin pronunciar ni una sola palabra o días apenas hablando minutos. Tener la mente ocupada, hacerla trabajar a mil, fantaseando y viviendo en modo automático. Eso pasa en mí mientras diluyo todos los malos recuerdos en bilis, porque así evitas la melancolía, con el odio.

Viendo la televisión, frente al PC, con la mirada hacia el frente y no estar cerca en anima. Quizás escuchar música no sea buena idea.

Tal vez si mirará mas a mi alrededor pero una burbuja es una burbuja, mientras este ahí, todo esta separado. Yo no debí haberlo sabido, no antes, no después. Decidir y pensarlo esta ya demás. Solo queda reaccionar.

Mientras comía algo de arroz, algo de pescado y papas un sábado por la noche, tratando de encontrar una secuencia. La cosa no es solo sentirlo o conocerlo sino mas importante entenderlo.

 Nada es bueno, nada es simétrico, todo es una mentira. Lo único que quiero es caminar, haciéndolo en otras cosas puedo pensar. Siempre por los mismos sitios para no ir muy lejos y poder regresar. Viendo los jardines como cambian, pensando como las cuidan, nunca es igual. A veces toco la puerta de un conocido esperando reír.

El odiar y maldecir instan a la venganza, prisionero de todo mal desear.

domingo, 23 de junio de 2013

Difícil de contar o de entender para nosotros

Pasan los días viendo los discos que acaba de comprar, al menos nosotros teníamos tiempo de verlos juntos. Es un jueves 14 de julio, la fecha no es importante hasta ahora, todo parece ser lo de ya semanas anteriores. Siendo sincero yo era ahora  el que mas disfrutaba pasar las tardes de este modo, pasan así sin mas.

Hasta este punto solo tenia dudas de lo que me ha estado pasando durante las noches de estos meses, mejor dicho de toda mi vida, pero apenas he logrado darme cuenta de lo que realmente sucede. Se lo he contado a Natalia, cree que estoy bromeando pero solo consigo hacer que ría y su sarcasmo me haga parecer tonto, no hay remedio cuando intento ser serio. Hoy no fue la excepción.

Estoy enfermo, eso pensé. No me gusta pedir ayuda pero esto amerita a que acuda a alguien que pueda explicarme lo que me pasa, solo tengo la seguridad que no es mortal pero al pesar en que tendría que vivir con ello me asustaba, mas si se presentaba algo grave. Pero no confío en los adultos, eso me obliga a buscar información por mi cuenta.


Cuando vas al cine y pagas por tu entrada lo haces porque deseas ver la trama, disfrutar de tu canchita y tu refresco sin interrupciones pero que pasa cuando alguien despreciable te cuenta el detalle importante de esta, inclusive el final genial que puede llegar a tener, enfurecer es una alternativa o desilusión como en mi caso. Ese, créeme, es el maldito sentimiento después de cada noche funesta.