domingo, 23 de junio de 2013

Difícil de contar o de entender para nosotros

Pasan los días viendo los discos que acaba de comprar, al menos nosotros teníamos tiempo de verlos juntos. Es un jueves 14 de julio, la fecha no es importante hasta ahora, todo parece ser lo de ya semanas anteriores. Siendo sincero yo era ahora  el que mas disfrutaba pasar las tardes de este modo, pasan así sin mas.

Hasta este punto solo tenia dudas de lo que me ha estado pasando durante las noches de estos meses, mejor dicho de toda mi vida, pero apenas he logrado darme cuenta de lo que realmente sucede. Se lo he contado a Natalia, cree que estoy bromeando pero solo consigo hacer que ría y su sarcasmo me haga parecer tonto, no hay remedio cuando intento ser serio. Hoy no fue la excepción.

Estoy enfermo, eso pensé. No me gusta pedir ayuda pero esto amerita a que acuda a alguien que pueda explicarme lo que me pasa, solo tengo la seguridad que no es mortal pero al pesar en que tendría que vivir con ello me asustaba, mas si se presentaba algo grave. Pero no confío en los adultos, eso me obliga a buscar información por mi cuenta.


Cuando vas al cine y pagas por tu entrada lo haces porque deseas ver la trama, disfrutar de tu canchita y tu refresco sin interrupciones pero que pasa cuando alguien despreciable te cuenta el detalle importante de esta, inclusive el final genial que puede llegar a tener, enfurecer es una alternativa o desilusión como en mi caso. Ese, créeme, es el maldito sentimiento después de cada noche funesta.