La habilidad de bailar, cantar o tocar un instrumento, cualquiera de las tres, tenemos que cultivarlo durante las etapas de nuestras vidas. Desde pequeño me encantaba tocar la flauta dulce, y fue lo que me enseñaron en la primaria, después de eso empecé a tocar un pequeño xilófono y mucho mas tarde una armónica. No tuve habilidad musical, pero si disfrutaba el tocar.
Una melodía puede al igual que una imagen puede llevarte a un lugar en tus recuerdos, y esta era la razón por la que recurría a canciones en mi memoria. Nuestro corazón hace música al palpitar, con ese compás, que a veces parece tocar solo fusas.
La novena sinfonía de Beethoven me vino a la mente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario